El Motor

A 27 metros de profundidad, entre la cara más externa del Cráter de San Andrés y el gran azul, el motor de un bombardero ingles de la segunda guerra mundial nos espera con su figura fantasmagórica que se irá definiendo a medida que nos acercamos.
Sus restos dan refugio a morenas y rascacios, sin olvidarnos de los invertebrados, encontrándonos numerosos nudibranquios, planarias, espirógrafos...
La inmersión no consiste solo en una bajada hasta los 27m, echar un vistazo y volver a subir, sino que recorreremos las paredes externas del cráter donde encontraremos una variopinta vida desde grandes gorgonias y anémonas hasta pequeñas ascidias, sin olvidarnos a los peces luna que frecuentan las inmediaciones del motor.
Por la cota de los 20 m, pulpos, congrios y morenas resultan un buen objetivo, dejando paso a los bancos de salpas y sargos que nos acompañaran en nuestra vuelta por cotas menos profundas.Al tratarse de una inmersión profunda, será la profundidad y el tiempo quienes nos marquen el tiempo de fondo máximo, y el aire de la botella el recorrido que seguiremos, por lo que resulta una inmersión muy variopinta con multitud de variantes.

Si no queréis quedaros con las ganas, siempre podéis hacer el AOWD con nosotros y hacer la inmersión profunda del curso allí, ¡¡lo que se llama matar dos pájaros de un tiro!!
Profundidad máxima: 27metros
Tiempo de inmersión: 35- 40minutos.
Recomendaciones: uso de linterna para apreciar los colores a mayor profundidad y poder contemplar detenidamente el motor y todas sus oquedades.
Atención: esta inmersión se encuentra en una zona protegida, por lo que tendremos especial cuidado con el entorno y no perdáis de vista al gran azul o podréis pasar por alto cosas como la visita de algún pez luna.